Entradas

Cuando una emoción deja de ser momentánea y empieza a quedarse: el arte de regular lo que sentimos

Imagen
  Todos sentimos tristeza. Todos sentimos ira. Todos, en algún momento, hemos sentido ansiedad, frustración, miedo o desánimo. Las emociones no son el problema. El problema aparece cuando dejamos de gestionarlas… y empiezan a gestionarnos ellas a nosotros. Porque hay emociones que llegan como visitantes pasajeros. Pero también hay emociones que, si no las entendemos ni regulamos, comienzan a instalarse silenciosamente en nuestra vida. La tristeza deja de ser una reacción momentánea y se convierte en una forma permanente de mirar el mundo. La ira deja de ser una respuesta puntual y se vuelve la manera habitual de reaccionar ante cualquier dificultad. La preocupación deja de ser una alerta y se transforma en agotamiento constante. Y muchas veces esto ocurre sin que la persona se dé cuenta. Empieza normalizando frases como: “yo soy así” “ando estresado todo el tiempo” “últimamente me molesta todo” “ya no disfruto como antes” “vivo cansado emocionalmente” E...

Cómo abordar a colaboradores que temen vender, no dominan el producto o se bloquean ante el cambio

Imagen
  En muchas áreas comerciales y de servicio hay una escena que se repite más de lo que parece. El colaborador atiende bien, es amable, cumple con lo básico, pero cuando llega el momento de ofrecer algo adicional, explicar un beneficio o adaptarse a una nueva forma de trabajo , se frena. A veces el problema no es falta de actitud. A veces lo que hay detrás es miedo , desconocimiento o inseguridad frente al cambio . Y aquí aparece uno de los grandes retos del liderazgo: entender que no todos los errores se corrigen igual. No es lo mismo acompañar a alguien que no ofrece venta cruzada porque teme incomodar al cliente , que a alguien que no ofrece porque no conoce bien el producto , o a alguien que se resiste porque un cambio de proceso lo saca de su zona conocida . Un buen líder no se queda en la etiqueta de “no quiere” . Observa más profundo. Diagnostica. Conversa. Entrena. Refuerza. Y, sobre todo, entiende que detrás de una conducta débil suele haber una necesidad no atendi...